miércoles, 7 de septiembre de 2011

.::En Mi Interior::.






Qué hermosa reluce La Luna, impasible a lo lejos,
perdida en el firmamento privado de estrellas; 
su inmensa figura, pintada en un reflejo,
sobre las austeras aguas de mi corazón destella. 

Sublevando la existencia llueve mi Alma
esparcida sobre el suelo,
mientras los pesares se pierden en el tiempo, 
mi débil silueta se mimetiza en el cielo.
la noche logra la calma, 
y mi espíritu se libera en el viento 
junto al ulular de un frágil deseo. 

Qué hermosa reluce La Luna, impasible a lo lejos; 
yo aquí sola sentada en mi cama frente a un espejo,
dibujando el silencio con la mirada
y exteriorizando un lábil sentimiento.